La cena estaba a punto de terminar cuando mi marido empezó a atragantarse. Cogí el NovaCare del cajón de la cocina, pulsé una sola vez y volvió a respirar. Los sanitarios nos dijeron que actuamos exactamente como debíamos. No quiero ni imaginar qué habría pasado sin él.
Carmen y Javier G. – Sevilla
Cuando la formación no basta
Fui técnico en emergencias durante años. Cuando mi hijo de seis años se atragantó con un caramelo, mi mujer ya tenía el NovaCare en la mano antes de que pudiera reaccionar. La obstrucción desapareció en segundos. Después de toda una vida de formación, sigo pensando que todas las familias deberían tener uno en casa.
Marta T. – Zaragoza
La peor pesadilla de una madre
Tengo tres hijos y el atragantamiento siempre ha sido mi mayor miedo. Nos ocurrió dos veces: una con mi hijo pequeño y otra con el mayor. En ambas ocasiones, NovaCare funcionó al instante. Ahora tenemos uno arriba, otro abajo y otro en la cocina. La tranquilidad que nos da no tiene precio.
Laura M. – Valencia
Una noche de pizza que casi acaba en tragedia
Mi hijo de 14 años empezó a atragantarse con un trozo de pizza. Cogí el NovaCare del cajón de la cocina, pulsé una sola vez y el alimento salió de inmediato. Todo terminó en cuestión de segundos. Ahora todos mis hijos saben exactamente dónde está y cómo utilizarlo.
Amanda T. - Leeds
UN BOTÓN. UN SEGUNDO. UNA VIDA.
Porque cuando ocurre una obstrucción, no habrá tiempo para pensar qué hacer.